Lanzarote ha hecho historia. La isla se ha convertido en la primera de Europa en recibir el máximo reconocimiento agrícola de la FAO, que la ha declarado Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM). Un respaldo internacional a las técnicas tradicionales que durante siglos han permitido cultivar sobre la piedra volcánica.
El enarenado de La Geria, el cultivo sobre el Jable o las arenas del norte no solo definen el paisaje lanzaroteño, sino que ahora se elevan como modelo global de sostenibilidad. “Este reconocimiento es también un premio al sacrificio de quienes han defendido el campo contra el abandono”, señaló el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort.
El consejero de Paisaje y Soberanía Alimentaria, Samuel Martín, añadió que este aval “abre puertas para nuevas políticas de protección, turismo agrícola y reactivación del medio rural”. Desde la FAO se alabó la capacidad de Lanzarote para generar vida en condiciones casi imposibles.
El título SIPAM llega tras una rigurosa evaluación técnica realizada en fincas de La Geria, Los Valles y El Jable. Lanzarote se une así a enclaves como el Valle Salado de Añana y los olivos milenarios de Tarragona, consolidando a España como líder europeo en este ámbito.

