La vela latina en Lanzarote, uno de los deportes más arraigados en la cultura de la Isla, queda en el aire. La Federación Insular de Barquillos ha decidido suspender de manera indefinida todas las regatas y eventos previstos desde este 3 de septiembre.
El motivo no es deportivo, sino político y económico: el Ayuntamiento de Arrecife exige ahora la devolución de una parte importante de la subvención concedida en 2023. A ello se suman las trabas burocráticas que, según la Federación, impiden la tramitación de nuevas ayudas o patrocinios.
La Directiva califica la situación de “insostenible” y denuncia la falta de compromiso institucional con un deporte que forma parte de la identidad de Lanzarote. “Esta actuación refleja la nula sensibilidad hacia una disciplina que es patrimonio cultural de la Isla”, subraya la nota oficial.
Mientras tanto, patrones, deportistas, familias y patrocinadores quedan en la incertidumbre. La Federación ha pedido disculpas por los inconvenientes y advierte de que la actividad no se reanudará hasta que exista una solución real.
La consecuencia es clara: la vela latina, símbolo del mar y la tradición insular, se convierte hoy en víctima de la dejadez política y del desprecio institucional hacia los deportes autóctonos.

