La Asamblea General del Consorcio del Agua de Lanzarote aprobó este lunes conceder una prórroga de tres meses a Canal Isabel II, matriz de Canal Gestión, para negociar la cesión del contrato del ciclo integral del agua a otra empresa del sector.
La decisión, respaldada por la mayoría de la Asamblea —con los votos en contra de Tías, San Bartolomé y Haría, y la abstención de Yaiza—, permite aplazar temporalmente la rescisión del contrato, aunque bajo condiciones estrictas de inversión y eficiencia.
El presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, fue tajante:
“El Consorcio tiene la última palabra. No se trata de cambiar una empresa por otra. Si la nueva concesionaria no invierte y no reduce las pérdidas, rescindiremos el contrato.”
Con estas palabras, Betancort lanzó un mensaje de firmeza hacia la empresa gestora, recordando que la paciencia institucional “tiene fecha de caducidad” y que la prioridad es garantizar un servicio eficiente y transparente para los ciudadanos.
El nuevo marco acordado exige una inversión de 35 millones de euros en los primeros cinco años, una reducción de las pérdidas de agua desalada del 56% actual al 30%, y una revisión tarifaria anual limitada al IPC más un punto, aplicable exclusivamente a los costes variables del servicio.
El consejero de Aguas, Domingo Cejas, destacó el papel de los servicios técnicos y jurídicos del Cabildo, subrayando que “el trabajo realizado ha permitido pasar de un escenario de conflicto a una negociación responsable con la empresa”.
Esta decisión busca evitar una ruptura abrupta en la gestión del ciclo integral del agua, pero deja claro que el tiempo de las excusas ha terminado: o hay inversión y resultados, o habrá rescisión.

