La mujer, que esperaba un vuelo a East Midlands con asistencia PMR, fue hallada sin pulso en el momento del embarque
Momentos de tensión y desconcierto se vivieron durante la tarde del pasado domingo 3 de mayo en la Terminal 1 del Aeropuerto César Manrique-Lanzarote, después de que una pasajera de la compañía Ryanair tuviera que ser evacuada de urgencia tras permanecer, presuntamente, más de dos horas inconsciente en la zona de embarque sin que nadie a su alrededor advirtiera la gravedad de su estado.
La mujer, de 47 años, se encontraba a la espera de embarcar en un vuelo con destino a East Midlands y había solicitado asistencia para personas con movilidad reducida (PMR). Según testigos presenciales, permanecía en el área habilitada para este servicio acompañada por una joven, de unos 20 años, que podría ser su hija. Asimismo, algunas fuentes apuntan a que la pasajera padecía un tumor cerebral, circunstancia que podría estar relacionada con lo sucedido.
Según fuentes del aeropuerto, la acompañante habría indicado a los auxiliares de Personas de Movilidad Reducida que la mujer “había ingerido medicamentos”, motivo por el cual se interpretó que permanecía dormida desde hacía un tiempo prolongado. En esta misma línea, trabajadores del servicio PMR señalaron que la pasajera permaneció durante largo tiempo en una “postura poco habitual”, aunque inicialmente no se activaron los protocolos de alerta al atribuirse su estado a los efectos de dicha medicación.
No fue hasta el momento del embarque cuando un auxiliar, al intentar trasladarla hasta la puerta del avión, detectó que la mujer se encontraba “fría y sin pulso”, procediendo de inmediato a dar aviso a los servicios de emergencia.
Tras la alerta, efectivos sanitarios acudieron con rapidez al lugar y le practicaron maniobras de asistencia médica urgente en el propio aeropuerto. Algunas fuentes apuntan a que la pasajera habría sido evacuada en estado crítico, incluso intubada.
Este medio ha intentado recabar información tanto de AENA como del Hospital Doctor José Molina Orosa, sin haber obtenido respuesta hasta el momento. Por ello, no ha sido posible confirmar el estado actual de la mujer, ya que la normativa vigente en materia de protección de datos y el derecho a la privacidad impiden facilitar información clínica sin la debida autorización.

