Argana Baja suma seis nuevos murales. El III Festival Desidia ha cerrado su tercera edición convirtiendo otra vez las calles del barrio en un espacio abierto para el arte urbano.
La propuesta de este año ha girado en torno a «El aljibe. Memoria subterránea». Las obras recuerdan cómo Lanzarote aprendió a recoger y conservar el agua mediante aljibes y maretas.
Han participado Keeenue, desde Japón; Cristina Reyes, Kant y JUIN, vinculados a Canarias; Nulo, desde Uruguay; y Luismi Sánchez, artista venezolano afincado en el Archipiélago.
El teniente de alcalde de Arrecife, Echedey Eugenio, agradeció el trabajo del Colectivo Desidia, de los artistas y del vecindario. A su juicio, el arte urbano ayuda a conservar «nuestra identidad y nuestra historia».
Oswaldo Betancort destacó que los aljibes y las maretas cuentan cómo generaciones de lanzaroteños cuidaron un recurso esencial. «Desidia ha sabido trasladar esa cultura del agua a los muros de Argana Baja», afirmó el presidente del Cabildo.
El consejero de Cultura, Jesús Machín, señaló que la edición combinó creación artística, talleres, divulgación y reflexión. Abigail González, concejala de Cultura de Arrecife, valoró que las calles se transformen en espacios culturales abiertos y cercanos.
El festival ha contado con el apoyo del Cabildo y de los Centros de Arte, Cultura y Turismo. El Colectivo Desidia defiende la profesionalización de los creadores, las buenas prácticas y nuevas formas de entender el arte en el espacio público.

