La movilización recorrió la Avenida Marítima, la Calle Real y el entorno del Charco de San Ginés
Las calles de Arrecife volvieron a convertirse este domingo en escenario de protesta por la situación de la vivienda en Lanzarote. Cerca de un millar de personas participaron en una movilización para reclamar soluciones ante las dificultades para acceder a un hogar y denunciar la falta de viviendas disponibles para alquiler residencial.
La concentración arrancó en la Avenida Marítima y avanzó por el centro de la capital, pasando por la Calle Real hasta llegar a las inmediaciones del Charco de San Ginés. Durante el recorrido, los participantes corearon consignas y mostraron pancartas reivindicativas.
Al frente de la marcha se situó una pancarta con el mensaje “Por la vivienda: ¡Hacia la huelga general!”, mientras numerosos vecinos portaban sus propios carteles con mensajes en defensa del derecho a una vivienda asequible.
Una protesta contra la falta de alquiler residencial
El problema del acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales fuentes de preocupación para numerosos residentes de Lanzarote. El precio de los alquileres y la escasez de inmuebles disponibles para contratos de larga duración dificultan cada vez más el acceso a una vivienda para trabajadores y familias.
Una de las consignas más repetidas durante la protesta fue “La vivienda es un derecho, no un negocio”, reflejando el rechazo de los manifestantes a un mercado residencial en el que, según denuncian, cada vez resulta más complicado encontrar una vivienda a precios asumibles.
La movilización se produce además pocos días después del rechazo en el Congreso del decreto ley de vivienda promovido por el Gobierno central, que decayó tras no obtener los apoyos parlamentarios necesarios.
El alquiler turístico vuelve a centrar las críticas
Los manifestantes también pusieron el foco en el crecimiento del alquiler vacacional y su impacto sobre el mercado residencial de la isla.
Los colectivos y vecinos participantes consideran que la elevada presencia de viviendas destinadas al uso turístico reduce la oferta disponible para quienes buscan un alquiler estable, en un territorio donde encontrar una vivienda de larga duración se ha convertido en una dificultad creciente.
La protesta volvió así a plantear el debate sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre la actividad turística y el derecho de los residentes a permanecer en sus municipios y acceder a una vivienda.
La presión social crece
La movilización de este domingo evidencia el creciente malestar existente en Lanzarote en torno al acceso a la vivienda. Los participantes reclaman a las administraciones públicas que adopten medidas para aumentar la oferta residencial y facilitar el acceso a alquileres asequibles.
La protesta deja además un mensaje de presión para las instituciones: los colectivos ciudadanos reclaman que la vivienda ocupe un lugar prioritario en la agenda política y que se adopten soluciones ante una situación que consideran cada vez más difícil de sostener.
La manifestación de Arrecife se suma a las distintas iniciativas ciudadanas que en Canarias han situado el acceso a la vivienda en el centro del debate social y político.

