Si una persona pierde fuerza de repente, tiene dificultades para hablar o presenta una desviación en la boca, hay que pedir ayuda. El Servicio de Urgencias Canario recuerda este 29 de octubre que ante señales de un posible ictus se debe llamar al 112 de inmediato.
No hay que esperar a que mejore. La alerta sigue siendo necesaria aunque los síntomas desaparezcan por sí solos, insiste el SUC con motivo del Día Mundial del Ictus.
Entre los signos figuran la pérdida repentina de fuerza o sensibilidad en brazos o piernas, la torpeza para moverse, la dificultad para comprender lo que se dice y los cambios en la expresión facial.
Médicos y enfermeros coordinadores orientan por teléfono a quienes están junto a la persona afectada. Dan indicaciones para cada caso mientras los recursos de emergencia se dirigen al lugar.
El servicio pide mantener la calma, quedarse con la persona y seguir esas instrucciones. También advierte de que no se debe ofrecer comida, bebida ni medicamentos por iniciativa propia.
La actuación rápida puede salvar vidas y reducir secuelas, recuerda este servicio dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Imagen de Rafael Cañizares, médico coordinador del SUC. Fotografía de prensa de GSC.

