Preparar la comida del recreo puede ser más sencillo si se alternan varias opciones que gusten a los niños. Esa es la recomendación de Concepción López, especialista en Aparato Digestivo infantil del Hospital Universitario Vithas Las Palmas, en una nota difundida este jueves.
Fruta, yogur natural o un pequeño bocadillo de pan integral con una fuente de proteína son algunas de las posibilidades. La médica recuerda que el tentempié no necesita ser una comida abundante. Su calidad importa dentro del conjunto de la alimentación diaria, que debe ser variada y dar prioridad a los alimentos frescos o mínimamente procesados.
Para beber, agua. Los lácteos naturales pueden formar parte de la alimentación, pero no deben desplazarla como bebida principal. La especialista desaconseja que zumos envasados, refrescos, bollería o cereales azucarados se conviertan en la elección habitual del recreo.
López también pide leer las etiquetas. Un producto «sin azúcares añadidos» no es necesariamente saludable. El zumo, por ejemplo, conserva azúcares libres de la fruta y contiene menos fibra que la pieza entera.
Hay otra precaución: adaptar el alimento a cada niño. La edad y sus habilidades condicionan el tamaño, la forma y la textura adecuados. Las uvas, los frutos secos y otros alimentos duros pueden presentar riesgo si se sirven enteros. Comer sentado y con calma ayuda a evitar distracciones durante la comida.
La doctora aconseja mantener las revisiones del crecimiento y del estado nutricional. Si aparecen molestias digestivas, la valoración debe ser individual: no todos los síntomas se explican por lo que se come.

