Una mancha compatible con hidrocarburos permanece, por el momento, dentro del recinto portuario mientras se prepara el operativo para reflotar el pesquero
El hundimiento del Monte Arballu ha abierto un segundo frente en Puerto Naos: el riesgo de contaminación por el combustible almacenado en el pesquero. El gerente del Consorcio de Seguridad y Emergencias de Lanzarote, Enrique Espinosa, confirmó que, aunque inicialmente no parecía haberse producido ningún vertido, posteriormente comenzó a observarse una mancha compatible con aceite o gasoil, cuya naturaleza y alcance todavía deben ser confirmados.
Ante esta situación, se han desplegado barreras anticontaminación alrededor del atunero y se han activado los mecanismos de respuesta previstos para evitar que los hidrocarburos puedan alcanzar las aguas exteriores del puerto. Según Espinosa, en el momento de sus declaraciones la posible contaminación permanecía contenida dentro del recinto de Puerto Naos.
El gerente del Consorcio confirmó además que se prepara la declaración del PEIN por contaminación, mientras se refuerzan las labores de vigilancia y control de la zona. La Autoridad Portuaria ha activado asimismo los planes de respuesta ante contaminación marina correspondientes.
El reflotamiento, el siguiente reto
La retirada del Monte Arballu requerirá ahora una operación especializada. El dispositivo previsto contempla la intervención de buzos para localizar y sellar la vía de agua, la colocación de sistemas de flotación y, posteriormente, el uso de una grúa para sacar la embarcación del agua. La presencia de combustible a bordo obliga a extremar las precauciones durante toda la maniobra.
El objetivo inmediato es doble: contener cualquier posible vertido y evitar que la contaminación salga del recinto portuario, mientras se prepara una operación de reflotamiento que, por las características del pesquero y la vía de agua que provocó el hundimiento, no será sencilla.

